Desde 1978, los talleres de Olivier Vaucher han estado infundiendo arte en el corazón de los mejores relojes suizos.
Gracias a la combinación de técnicas tradicionales e innovación técnica, cada esfera está elaborada como una obra de arte excepcional.
Dominar habilidades poco comunes
Los talleres de Olivier Vaucher cultivan un legado vivo de habilidades y conocimientos excepcionales. El grabador trabaja el metal en toda su complejidad. El arte del esmaltado se expresa con delicadeza, y los pintores de miniaturas destacan por su meticuloso detalle. El joyero engasta y realza piedras preciosas y semipreciosas. Todos estos oficios coexisten, se enriquecen mutuamente e interactúan en un mismo espacio creativo.


Explora la belleza
En los talleres de Olivier Vaucher, la máquina da forma, la mano perfecciona. Dominadas con los más altos estándares, tecnologías como las máquinas CNC y los láseres preparan el material, allanando el camino... Luego, la mano interviene para aportar resolución, precisión y brillantez.
Este espíritu de experimentación se vive a diario en nuestro trabajo de investigación y desarrollo. Pero también con TAOS, nuestra marca de talleres cocreada con Olivier Gaud, que nos permite crear libremente proyectos audaces y arriesgados.
Apoyando la excelencia
Todo comienza con una idea: a veces un boceto, un deseo, una intuición. En Ateliers Olivier Vaucher la escuchamos, la interpretamos y la cultivamos. Nuestro equipo colabora con las marcas suizas de relojería y joyería más prestigiosas, desde el boceto inicial hasta la pieza final, explorando las soluciones creativas y técnicas más adecuadas. Un enfoque personalizado, donde todas las operaciones se realizan en un mismo lugar y donde el asesoramiento experto y la artesanía se combinan en cada etapa.


Reunir talentos
Grabadores de precisión meticulosa, esmaltadores de trabajo paciente, ingeniosos técnicos de CNC y láser, joyeros experimentados, pintores de miniaturas… El taller reúne oficios que podrían parecer diametralmente opuestos. Sin embargo, cada día, estos talentos colaboran, impulsados por una visión compartida. Es en esta alquimia intergeneracional donde se transmite el conocimiento, se reinventan las técnicas y se forja un oficio duradero: exigente, vibrante y perdurable. De esta coherencia surge el carácter único de las creaciones de Olivier Vaucher.

